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miércoles, 29 de diciembre de 2010

#Futuros Fics

- Oh, está bien, pero si me voy a la mierda, te vienes conmigo ¿Sí? Así no estoy tan solo. - dijo sonriendo. ¿SONRIENDO? ¿De qué carajo ríe? acabo de mandarlo a freír churros y sigue como si nada. Eso es lo que envidio de él, ni se mosquea. -

- No lo entiendes ¿no? - Al parecer el muchacho era cortito de mente -

- Em...no. Definitivamente no. Me he perdido. - ¡MALDITO GILIPOLLAS! ¿Es que no capta? ¿Cómo puede ser tan tonto? Las lágrimas estaban apunto de abandonar mis ojos, pero haciendo fuerzas logré retenerlas -

- Tom, lo que pasa es que no quiero ser un juguete. No más. Me has follado a tu antojo, me has roto y vuelto a romper y no lo quiero así más. Quiero que la historia cambie. Estoy enamorado de tí y quiero sentir lo mismo a cambio. - le dije y comencé a sollozar como una nenaza. ¡Genial! ¡Lo que faltaba, que me vea llorar! Lo único que quiero es que alguien me de un abrazo y ya, sin pedir nada. Y como si me hubiera oído los pensamientos, me abrazó. - ¿Cómo supiste que quería...snif... un abrazo? - pregunté. -

- Conexión gemela, Bonito mío, conexión gemela - me susurró y yo simplemente me dediqué a corresponder a ese abrazo que me estaba siendo propinado con dulzura...sí, dulzura. Él jamás dijo que cambiaría, que dejaría de tratarme así, pero interiormente supe que iba a hacerlo. De ahora en más sería diferente.

#Futuros Fics.

Mi corazón se aceleró como si hubiera corrido durante 72 horas. Mi piel se puso tensa y me recorrió un latigazo de electricidad por la espalda. Como si estuviera jugando a la ruleta rusa, tomé una gran bocanada de aire. A sabiendas de que mi final había llegado, por haberle dicho lo que le dije, encendí un cigarro, pese a que estaba intentando dejarlos. Miré al piso y le dí una calada. Una vez hube terminado con él, tomé la cajetilla de mi campera y saqué otro.

- ¿Cuánto piensas fumar, Bonito? - me dijo en ese tono de superado. - Es malo para la salud, deberías saberlo. -  ¿Qué? ¿De repente le importa si me muero o no? No parecía importarle cuando me gritaba la otra noche. -

- ¡Voy a fumar lo que se me venga en gana, joder! - vociferé ya harto. ¿Quién coño se cree que es para no dejarme hacer lo que se me plazca?

- Está bien Bonito, te lo advertí. - me amenazó. Lentamente se acercó hasta mi y sacó mis cigarrillos del bolsillo de mi abrigo, los tiró al suelo y ¡paf! Los aplastó con su pie! -

- ¿Qué mierda haces, Tom? - le grité desesperado. ¿Es que estaba loco o qué? ¿Qué jodido bicho le picó a este ahora? -

- Te protejo, Bonito mío.

- ¿Por qué lo haces? - pregunté completamente extrañado. Ok, ¿este estaba de coña o se había drogado? -

- Porque si no... ¿a quién me follaré? - Oh, ahora encajaban todas las piezas del puzzle -

- Tom, ¿me haces un favor? - me hizo un gesto de sí con la cabeza - ¡Vete a la mierda! -