lunes, 20 de diciembre de 2010

#No hay profundidad en un pecho vacío

Hace mucho que no escribo profundamente en este blog y hoy no creo que sea la diferencia, saben por qué? Porque no está él para inspirar mis días. Lo extraño.

Es raro que yo admita esto, no debería, ya que dije que iba a dejar de hacer entradas con la etiqueta él, sin embargo, lo sigo haciendo. Es que es una necesidad profunda ésta que tengo.

Necesito hablar de él, verlo, sentirlo, escucharlo. Hace tanto que no me dice "Hola!".

Me volví dependiente. Sí, dependiente de él. Freiheit es dependiente de un amor, pueden creerlo? Yo no. No quiero creerlo. Es malo, malo.

Mi corazón está tan vacío que da pena. Es como si lo hubieran estrujado y lo hubieran aplastado y dejado en un rincón. Es negro, perdió su color. Antes era rojo pero de a poco de fue decolorando.

¡Las extraño mariposas, vuelvan ya a mi estómago, que las va a recibir contento y saltando de alegría!  ¡Vuelve ya corazón, que mi pecho te extraña! Hay un vacío en mí, ¿No quieres llenarlo? 

No, no quieres, lo he notado. Está bien, si quieres acabarlo todo así, mejor demoslo por acabado.

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