Le dedico esto a mi amiga de ojos bonitos, esa que estaba viva, saltaba y reía.
Extraño verla, llamarla y que me llame. Quiero oirla cantar aunque se avergüenze.
Quiero abrazarla y decirle cuanto la hecho de menos. Quiero que se de cuanta de cuanto me duele tenerla lejos y de cuanto me molesta esa otra, la que dejó en su lugar.
Esa otra es fría, ya no juega, no sonrie y no deja ver la vida, pero lo peor, no me quiere.
No, no me quiere más. Esa persona que está en el lugar de mi amiga, la que tenía los ojos llenos de luz, tiene los ojos vacíos y oscuros y no quiere cantar. Es una muñeca de trapo que de a poco se saca el relleno y yo...yo lo voy juntando, esperando que alguna vez me lo pida de nuevo.
Amiga de ojos felices, no sabes lo que te he necesitado en este tiempo que estuviste ausente.
Ya no quiero silencio, quiero ruido, acordes de guitarra, esos que solíamos tocar juntas. Quiero que juguemos a Tokio Hotel con los peluches, quiero que juguemos en la pileta.
Sí, porque ¿que va a ser de nosotras este verano? ¿Me invitarás a tu casa, amiga de ojos profundos? Yo sí. Mi casa va a seguir abierta porque yo no quiero que olvides que puedes contar conmigo. No puedo dejarte olvidar.
Unos 5 años hace que te conozco, por favor, no me hagas lamentarlos.
No quiero llorar un día de lluvia por una amiga que se fue, si no que quiero mirar hacia delante y curvar mis labios por una amiga que vuelve.
Entiende, mi vida ya no es lo mismo, perdí el sueño, las ganas de bailar, mi amor por la música. Voy cuesta abajo.
No dejes que caiga, prometo ayudarte si me ayudas.
Vuelve ya amiga de ojos bonitos, que sin tí ya no soy nada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario